
Era un día soleado, con un sol radiante iluminando el pequeño jardín de una humilde casa. Allí, una madre y su hijo compartían un momento de alegría. El niño, lleno de curiosidad, observaba todo a su alrededor, maravillado por la belleza del jardín. -Mami, mami, mira esa abeja, es muy tierna -dijo Peter con una sonrisa, señalando una abeja que revoloteaba cerca de una flor. -Sí, mi pequeño, es hermosa -respondió su madre, aunque su mente seguía atrapada en una visión que había tenido momentos antes. Después de un instante, su madre lo miró y le dijo con ternura: -Mi pequeño, ¿sabes? La vida es como un matiz de colores.
AI Model
See More
Era un día soleado, con un sol radiante iluminando el pequeño jardín de una humilde casa. Allí, una madre y su hijo comp...
Era un día soleado, con un sol radiante iluminando el pequeño jardín de una humilde casa. Allí, una madre y su hijo comp...